El Mando de Sistemas Espaciales (SSC) de la Fuerza Espacial de Estados Unidos ha adjudicado a Viasat e Intelsat contratos por valor conjunto de 437,7 millones de dólares (unos 400 millones de euros) para el desarrollo de los primeros satélites de comunicaciones antijamming de nueva generación. El anuncio se realizó el 9 de junio de 2026.
Los contratos responden a la necesidad de proteger los enlaces satelitales militares frente a interferencias y ataques de guerra electrónica. Según el comunicado del SSC, las dos empresas suministrarán sistemas capaces de mantener comunicaciones seguras en entornos hostiles, donde adversarios como China y Rusia han desarrollado capacidades avanzadas de jamming. La adjudicación forma parte de un esfuerzo más amplio por modernizar la arquitectura espacial del Pentágono, que busca alejarse de grandes satélites gubernamentales y aprovechar la agilidad del sector comercial.
«Los dos premios valen colectivamente 437,7 millones de dólares», señaló el SSC en un comunicado de prensa.
Viasat e Intelsat, dos operadores satelitales comerciales, serán los encargados de diseñar y construir los satélites de la nueva constelación, que reforzará la resiliencia de las comunicaciones militares estadounidenses en el espacio. Los nuevos satélites antijamming se integrarán en la futura red de comunicaciones militares, garantizando la continuidad operativa incluso bajo ataques electrónicos. Este programa se enmarca en la estrategia del Pentágono de diversificar sus activos espaciales, reduciendo la dependencia de grandes satélites gubernamentales vulnerables a interferencias. La entrega de los primeros satélites está prevista para los próximos años, según fuentes del SSC, aunque no se han detallado plazos concretos.




