La empresa SpaceX ha obtenido un contrato por valor de 2.290 millones de dólares (unos 2.110 millones de euros) para desarrollar la columna vertebral de la Space Data Network de la Fuerza Espacial de Estados Unidos. El anuncio, realizado el 27 de mayo de 2026, consolida la creciente dependencia del Pentágono de la compañía fundada por Elon Musk para infraestructuras críticas de comunicaciones militares en órbita.

El contrato, calificado como adjudicación única (sin competencia), encarga a SpaceX el diseño, desarrollo y despliegue de una constelación de satélites y sistemas terrestres que servirán de columna vertebral para la transmisión segura de datos entre activos espaciales, aeronaves y centros de mando. La Fuerza Espacial ha descrito la Space Data Network como un elemento esencial para garantizar la superioridad informacional en futuros conflictos.

Con este acuerdo, SpaceX refuerza su posición como contratista militar dominante en el sector espacial, sumándose a otros programas como Starshield (la versión gubernamental de Starlink) y los lanzamientos de satélites de reconocimiento para la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO). El Pentágono ha justificado la concesión directa alegando la inexistencia de alternativas comerciales viables que cumplan con los exigentes requisitos de seguridad y capacidad.

Analistas del sector han señalado que el monto del contrato —2.290 millones de dólares— refleja la prioridad estratégica que Washington otorga a la resiliencia de sus redes de comunicaciones espaciales, especialmente ante la creciente amenaza de guerra electrónica y ataques antisatélite por parte de potencias rivales. La Fuerza Espacial ha indicado que el despliegue operativo de la Space Data Network está previsto para 2030, con una fase de pruebas iniciales programada para 2028, según fuentes del Mando de Sistemas Espaciales. Este plazo subraya la urgencia del Pentágono por modernizar sus capacidades de comunicación frente a sistemas de interferencia cada vez más sofisticados.