El Comando de Defensa Cibernética del Pentágono (DoD Cyber Defense Command) está redactando un plan para crear un grupo de trabajo conjunto destinado a proteger las infraestructuras críticas de Estados Unidos frente a amenazas cibernéticas, según fuentes del Departamento de Defensa. La iniciativa, anunciada el 4 de junio de 2026, busca coordinar esfuerzos entre las distintas ramas militares y agencias civiles para responder a ataques cada vez más sofisticados.
El grupo de trabajo, aún en fase de diseño, integrará capacidades del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y el Cuerpo de Marines, así como de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). El objetivo es centralizar la vigilancia y respuesta ante incidentes que afecten a sectores como la energía, las finanzas, las telecomunicaciones o el transporte.
Un paso hacia la defensa coordinada
El plan responde a la creciente preocupación por los ciberataques contra infraestructuras críticas, que en los últimos años han afectado a oleoductos, hospitales y redes eléctricas. Aunque el Pentágono ya cuenta con equipos especializados, la fragmentación de responsabilidades ha dificultado una reacción rápida. La nueva estructura pretende agilizar la toma de decisiones.
Fuentes del Comando de Defensa Cibernética señalaron que el grupo de trabajo se centrará en la identificación temprana de amenazas y en la coordinación de contramedidas, incluyendo la posibilidad de realizar operaciones cibernéticas ofensivas con autorización presidencial. El plan se encuentra en fase de borrador y se espera que esté listo para su revisión en los próximos meses.
Aunque la iniciativa tiene un enfoque principalmente terrestre, también afecta al dominio espacial, ya que muchos sistemas de comunicación y navegación por satélite son vitales para el funcionamiento de las infraestructuras críticas. Sin embargo, el Pentágono no ha detallado aún cómo se integrarán las capacidades espaciales en el nuevo grupo de trabajo.




