La empresa británica Open Cosmos afronta el reto de tener operativa antes de 2028 su constelación de banda ancha ConnectedC, un sistema diseñado para proporcionar conectividad IoT y reducir la dependencia europea de los cables submarinos. Así lo ha señalado su consejero delegado en una entrevista publicada este martes.
Una apuesta por la soberanía digital europea
La constelación ConnectedC, también conocida como ConnectedCosmos, pretende ofrecer servicios de internet de las cosas (IoT) y banda ancha desde el espacio, compitiendo directamente con sistemas como Starlink, de SpaceX. Según explicó el consejero delegado de Open Cosmos, el objetivo es que la infraestructura esté plenamente desplegada para el año 2028, un plazo que consideran ambicioso pero factible.
El proyecto forma parte de los esfuerzos europeos por garantizar la autonomía tecnológica en el ámbito de las comunicaciones espaciales. Open Cosmos, con sede en el Reino Unido, desarrolla esta constelación con el respaldo de la Agencia Espacial Europea (ESA) y otros socios institucionales.
Conectividad para zonas sin cobertura
Uno de los principales propósitos de ConnectedC es llevar conectividad a regiones remotas o mal servidas por las redes terrestres, así como facilitar el despliegue masivo de dispositivos IoT en sectores como la agricultura, la logística o la monitorización medioambiental. La compañía prevé que la constelación esté compuesta por varios cientos de satélites en órbita baja.
Nuestro proyecto no solo busca ser rentable, sino también estratégico para Europa. Reducir la dependencia de cables submarinos y de sistemas extranjeros es clave para la soberanía digital.
La fecha de 2028 marca el límite para que la constelación empiece a operar, coincidiendo con los plazos fijados por Bruselas para su propia iniciativa de conectividad segura.
Open Cosmos ya ha lanzado varios satélites de demostración y cuenta con contratos con gobiernos europeos. La compañía asegura que el diseño modular de sus satélites permite una fabricación rápida y escalable, un factor crítico para cumplir el calendario.




