El mercado de valores de Pakistán ha registrado una ganancia de 6,7 puntos durante el mes de junio, impulsado por las expectativas de una distensión en Oriente Próximo y la esperanza de una mayor integración económica con China, según informaron medios paquistaníes. El repunte refleja la confianza de los inversores en que Pekín refuerce su apoyo financiero y comercial a Islamabad en un contexto geopolítico marcado por la rivalidad regional con India y la influencia de Estados Unidos.

El índice bursátil paquistaní cerró el mes con un avance significativo, alimentado por señales de que la relación bilateral con China podría traducirse en nuevos acuerdos de infraestructura y financiación. La mejora de la estabilidad macroeconómica, unida a la relajación de las tensiones en Oriente Próximo, ha animado a los operadores a apostar por los activos del país asiático.

La subida de 6,7 puntos mensuales es la mayor en lo que va de año y sitúa al mercado paquistaní en una trayectoria alcista, según analistas locales citados por la prensa del país.

El gobierno de Pakistán, que afronta una grave crisis de balanza de pagos desde 2024, ha estrechado lazos con China en los últimos trimestres. Pekín ha ofrecido prórrogas de deuda por valor de 2.000 millones de dólares y ha acelerado la inversión en el corredor económico China-Pakistán (CPEC), un proyecto clave de la Franja y la Ruta.

Contexto geopolítico

El repunte bursátil se produce en un momento en que Pakistán busca equilibrar su relación con Washington y Pekín. La Casa Blanca ha reducido su presencia en el sur de Asia tras la retirada de Afganistán, mientras que China ha aumentado su influencia. Los inversores interpretan la subida como una señal de que Pekín podría ampliar sus líneas de crédito a Pakistán, aliviando la presión sobre la rupia paquistaní y las reservas de divisas.

No obstante, la volatilidad sigue siendo alta. El Fondo Monetario Internacional (FMI) condiciona su rescate a Pakistán a reformas fiscales que el gobierno de Shehbaz Sharif no ha aplicado por completo. La subida de la bolsa refleja, según los analistas, un optimismo cauteloso: la relación con China es un ancla de estabilidad, pero no resuelve los desequilibrios estructurales del país.