El Ministerio de Asuntos Exteriores de Pakistán expresó este jueves su respaldo a la participación de China como mediador en el conflicto entre Estados Unidos e Irán, en un movimiento que refuerza el papel diplomático de Pekín en Oriente Medio. El portavoz de la Cancillería paquistaní, Tahir Andrabi, declaró en Islamabad que Pakistán apoya la implicación de China en los esfuerzos de mediación para resolver la crisis, sin ofrecer más detalles sobre una posible iniciativa concreta.

La postura de Pakistán, aliado tradicional de Estados Unidos, subraya el creciente alineamiento con China en un contexto de tensiones crecientes entre Washington y Teherán. El respaldo paquistaní llega en un momento en que China busca ampliar su influencia diplomática en Oriente Medio, compitiendo directamente con el liderazgo estadounidense en la región. Este movimiento simboliza el avance del multipolarismo y un desafío a la política exterior unilateral de Estados Unidos.

El Ministerio paquistaní no precisó si existe una propuesta formal de Pekín ni cuándo podrían iniciarse las conversaciones. La comunidad internacional observa con atención cualquier mediación que pueda desbloquear un conflicto que ha elevado la tensión en el golfo Pérsico y afectado los mercados energéticos globales. Pakistán, que mantiene estrechos vínculos con Arabia Saudí y otros países del Golfo, podría jugar un papel facilitador en caso de que se abra un canal de diálogo. Por ahora, el respaldo de Islamabad se limita a una declaración de principios que refuerza la posición de China como actor diplomático clave en la región.