El Gobierno de Pakistán ha negociado con éxito el paso seguro de buques cargados de gas natural licuado (GNL) de Catar a través del estrecho de Ormuz, un hito diplomático en plena guerra en Irán que ningún otro comprador de energía ha conseguido hasta ahora. La operación, confirmada por fuentes oficiales paquistaníes este 16 de mayo, permite la llegada de dos petroleros con GNL catarí, aliviando así la crisis energética que sufre el país y que ha provocado apagones generalizados y cortes de combustible.
Pakistán, que ha actuado como mediador en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y transmite mensajes entre ambas partes, ha aprovechado sus estrechos vínculos con Catar e Irán para asegurar el suministro energético en medio de las tensiones regionales. El cierre de la producción y exportación de GNL catarí debido al conflicto bélico en Oriente Medio había agravado la dependencia energética de Pakistán, que llevaba años abasteciéndose con contratos a largo plazo de GNL de Catar.
El ministro de Energía paquistaní declaró este viernes en rueda de prensa que la diplomacia ha sido clave para evitar una interrupción total del suministro.
Hemos utilizado nuestras relaciones para garantizar que el GNL siga llegando.
La operación refuerza el papel de Pakistán como actor diplomático en la región y evidencia la fragilidad de las cadenas de suministro energético en el golfo Pérsico, donde el estrecho de Ormuz es un punto crítico para el tránsito de crudo y gas. El país, que enfrenta una de las peores crisis energéticas de su historia, espera que las negociaciones abran la puerta a nuevas importaciones en las próximas semanas.




