El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, mantuvieron el pasado 17 de mayo una reunión en Teherán que duró aproximadamente una hora y media. Según fuentes diplomáticas, el encuentro sirvió para abordar tres ejes fundamentales en la relación bilateral: mediación regional, seguridad fronteriza y nuevos corredores comerciales.
Expertos consultados por la agencia Sputnik confirmaron que las conversaciones reflejaron la voluntad de ambas partes de estrechar la cooperación en un contexto de tensiones en Oriente Medio y el sur de Asia. La mediación conjunta en conflictos vecinos, el refuerzo de los controles en la frontera común —donde periódicamente se registran incidentes— y la creación de rutas de comercio alternativas fueron los puntos centrales de la agenda.
Un acercamiento entre potencias regionales
Pakistán e Irán comparten una frontera de más de 900 kilómetros, a menudo escenario de tensiones entre fuerzas de seguridad y grupos insurgentes. El nuevo memorando de entendimiento en materia de seguridad prevé patrullas coordinadas y mecanismos de alerta temprana. En el plano económico, ambos gobiernos han acordado impulsar el tránsito de mercancías a través de corredores como el que une la ciudad portuaria paquistaní de Gwadar con los mercados iraníes, enlazando con el proyecto chino del Corredor Económico China-Pakistán (CPEC).
La reunión se produce semanas después de que el presidente Pezeshkian asumiera el cargo, en un momento en que Irán busca diversificar sus alianzas exteriores bajo presión occidental. Pakistán, por su parte, trata de equilibrar sus lazos con Arabia Saudí, China y Estados Unidos sin descuidar su relación con su vecino iraní.




