Los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz han interrumpido el suministro de gas natural licuado (GNL) desde el golfo Pérsico a Pakistán, según informó este jueves la agencia Sputnik. El país asiático, que depende en gran medida del GNL importado para cubrir su demanda eléctrica, busca ahora fuentes alternativas de aprovisionamiento ante el bloqueo de las rutas marítimas en la zona.

El estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del tráfico mundial de GNL, se ha convertido en un escenario de combates entre las fuerzas estadounidenses e iraníes, lo que ha paralizado la navegación de petroleros y gaseros. La crisis ha afectado directamente a Pakistán, que importa GNL desde Catar y otros países del golfo Pérsico para alimentar sus centrales eléctricas, especialmente en los meses de mayor demanda.

Según fuentes del sector energético paquistaní, el Gobierno ha activado planes de contingencia para garantizar el suministro, que incluyen la reducción de las importaciones de GNL al contado y la búsqueda de cargamentos en mercados alternativos como el sudeste asiático o África. Sin embargo, la capacidad de respuesta es limitada: Pakistán carece de la infraestructura necesaria para almacenar grandes volúmenes de gas y depende de contratos a largo plazo con proveedores del golfo.

La interrupción del tráfico en Ormuz también ha elevado los precios internacionales del GNL, lo que agrava la crisis para las economías emergentes como la paquistaní. El país ya arrastraba dificultades económicas y una elevada inflación antes del conflicto, y el recorte del suministro energético podría forzar apagones y afectar a la producción industrial.