Pakistán ha anunciado la apertura de corredores comerciales terrestres con Irán que permitirán a Teherán importar bienes desde los puertos de aguas profundas paquistaníes, en un momento en que el bloqueo estadounidense ha cerrado el acceso de Irán al transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz. La iniciativa, concebida originalmente en 2008 mediante un acuerdo de transporte por carretera entre ambos países, llega en plena escalada bélica en la región.
Un acuerdo con implicaciones estratégicas
Según la orden publicada por el Gobierno paquistaní a finales de mayo, los nuevos corredores permitirán el tránsito de mercancías desde los puertos de Gwadar y Karachi hasta la frontera iraní, evitando así la dependencia de las rutas marítimas del golfo Pérsico, bloqueadas por la Armada de Estados Unidos. Fuentes oficiales del Ministerio de Comercio de Pakistán confirmaron a la prensa local que el acuerdo se enmarca en el convenio bilateral de transporte firmado en 2008, aunque hasta ahora no se había activado.
Pakistán anunció la apertura de corredores comerciales terrestres con Irán que permitirán a Teherán importar bienes desde los puertos de aguas profundas paquistaníes en un momento en que el bloqueo estadounidense ha cerrado el acceso del país al transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz.
La reacción de Washington
La decisión paquistaní supone un desafío directo a la estrategia de Washington, que buscaba asfixiar económicamente a Irán hasta forzar su capitulación en las exigencias de la guerra. Aunque Pakistán se ha ofrecido como mediador en el conflicto, la apertura de los corredores comerciales podría tensar su relación con Estados Unidos. Analistas consultados por la prensa internacional señalan que el movimiento tiene el potencial de reconfigurar la economía del conflicto y de ampliar la conectividad comercial entre Irán, Asia Central y el sur de Asia.




