Las autoridades neerlandesas han incautado 800 servidores y detenido a los dos co-propietarios de dos empresas de alojamiento web acusados de proporcionar infraestructura informática utilizada por grupos rusos para lanzar ciberataques, campañas de desinformación e injerencia electoral dentro de la Unión Europea, según informó la Policía de los Países Bajos (Politie) en un comunicado emitido este lunes.

La operación, desarrollada a lo largo del fin de semana, se saldó con el arresto de dos ciudadanos neerlandeses, cuyas identidades no han sido reveladas, y la incautación de los servidores en varias ubicaciones del país. La Fiscalía neerlandesa, que dirige la investigación, ha señalado que las empresas de hosting de los detenidos permitían a grupos de ciberdelincuencia, incluidos actores vinculados a los servicios de inteligencia rusos, alquilar servidores para lanzar ataques de denegación de servicio (DDoS) y otras actividades maliciosas.

Los servidores incautados se utilizaban para facilitar ciberataques contra una amplia gama de objetivos, incluyendo infraestructuras críticas, según fuentes de la investigación.

Infraestructura al servicio de Rusia

Las empresas de alojamiento web intervenidas habían asumido el control de la infraestructura técnica de Stark Industries Solutions, un proveedor de servicios de internet sancionado el año pasado por la UE por ser utilizado como plataforma habitual para ciberataques por parte de las agencias de inteligencia rusas. Los detenidos ya habían sido objeto de un reportaje periodístico en 2025 que destapaba su vinculación con dicha firma.

La operación se enmarca en los esfuerzos europeos por desmantelar las redes que sustentan la ciberguerra rusa contra Occidente. Según la Policía neerlandesa, la infraestructura incautada estaba implicada en ataques contra infraestructuras críticas, como redes energéticas y de comunicaciones en varios países de la UE. No se descartan nuevas detenciones ni la apertura de diligencias contra los clientes de las empresas de hosting.