Las autoridades de Países Bajos han arrestado a dos hombres sospechosos de proporcionar infraestructura para ciberataques vinculados a grupos prorrusos, en una operación que ha supuesto la incautación de más de 800 servidores. Los detenidos, según informó la policía holandesa este martes 26 de mayo de 2026, habrían violado las sanciones europeas al facilitar capacidades técnicas para campañas de ciberataques y desinformación dirigidas contra objetivos ucranianos y europeos.

La investigación, desarrollada en coordinación con agencias internacionales, apunta a que los sospechosos suministraban servidores y servicios de alojamiento web (hosting) utilizados por grupos de ransomware y amenazas persistentes avanzadas (APT) de origen ruso para lanzar ofensivas contra infraestructuras críticas y difundir propaganda. Las autoridades no han revelado la identidad de los arrestados ni detalles adicionales sobre su eventual conexión con el Kremlin.

Una red de servidores al servicio del cibercrimen

La operación, que se saldó con el desmantelamiento de una red de servidores, supone un golpe significativo a la infraestructura logística de los ciberataques prorrusos. Según fuentes de la investigación, los servidores incautados albergaban herramientas de ataque, datos robados y plataformas de desinformación.

Los investigadores incautaron más de 800 servidores, en lo que constituye una de las mayores operaciones de este tipo realizadas en Europa.

El caso pone de relieve la creciente cooperación internacional para combatir el uso de infraestructura civil en operaciones cibernéticas ofensivas, en un contexto de guerra híbrida tras la invasión rusa de Ucrania. Bruselas ha instado a los Estados miembros a reforzar la vigilancia sobre proveedores de servicios digitales que puedan estar eludiendo las sanciones.