Cazas de la OTAN han derribado este lunes un dron sobre el espacio aéreo de Letonia tras detectarse que la aeronave no tripulada se había desviado de su rumbo debido a interferencias de guerra electrónica rusas, según han confirmado fuentes de la Alianza. El incidente, que tuvo lugar el 8 de junio, ha sido calificado como una nueva provocación en el flanco oriental de la organización.
El dron, cuya procedencia exacta no ha sido determinada, penetró en el espacio aéreo letón después de que sistemas de inhibición rusos alteraran su navegación. Las autoridades militares aliadas, alertadas por los radares de vigilancia, ordenaron el despegue de dos cazas de la policía aérea reforzada de la OTAN en la región báltica. Tras confirmar que el aparato no respondía a los intentos de comunicación, se procedió a su derribo.
El episodio eleva la tensión en una zona ya sensible desde la invasión rusa de Ucrania. Letonia, miembro de la OTAN desde 2004, comparte una frontera de más de 200 kilómetros con Rusia y ha denunciado en repetidas ocasiones violaciones de su espacio aéreo. La guerra electrónica, que incluye la interferencia de señales GPS y de comunicaciones, se ha convertido en una herramienta habitual de Moscú para desestabilizar a sus vecinos.
Fuentes diplomáticas de la Alianza han señalado que el incidente será analizado en el Consejo del Atlántico Norte, donde se estudiarán posibles medidas de respuesta. Por su parte, el Kremlin no ha realizado declaraciones oficiales sobre el suceso. La OTAN mantiene desde 2014 una presencia rotatoria en los países bálticos, que incluye efectivos españoles desplegados en la base aérea de Ämari, en Estonia, como parte del contingente de policía aérea.




