La creadora de ChatGPT, OpenAI, ha presentado de forma confidencial la documentación para salir a bolsa en Estados Unidos, según ha trascendido este lunes. El movimiento se produce apenas una semana después de que su rival Anthropic, también dedicada al desarrollo de inteligencia artificial (IA), diera el mismo paso. Ambas empresas buscan captar capital masivo para sostener la carrera armamentística en inteligencia artificial frontera, en un entorno regulatorio aún incierto.

OpenAI no ha precisado en qué bolsa cotizará ni el volumen de la oferta, aunque fuentes del mercado sitúan su valoración potencial por encima de los 80.000 millones de dólares (unos 73.500 millones de euros). La compañía, que comenzó como laboratorio sin ánimo de lucro y se reestructuró como entidad híbrida, ha sido una de las protagonistas del boom de la IA generativa desde el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022.

La decisión de salir a bolsa llega en un momento en que la financiación privada de las startups de IA se ha multiplicado, pero también aumenta la presión para demostrar rentabilidad. Empresas como OpenAI y Anthropic queman miles de millones de dólares al año en infraestructura informática y talento, y la salida a bolsa les permite asegurar liquidez a largo plazo sin depender exclusivamente de inversores privados.

El movimiento de OpenAI y Anthropic plantea interrogantes sobre el control de la inteligencia artificial más avanzada. Hasta ahora, ningún regulador ha aprobado una normativa específica para la IA en Estados Unidos, aunque la Casa Blanca emitió un decreto ejecutivo en 2023 y la Unión Europea ya ha aprobado su Ley de IA. La cotización bursátil expondrá a las empresas a las exigencias de transparencia financiera y a la presión de los accionistas, lo que podría condicionar sus decisiones estratégicas.

Según documentos presentados ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), el proceso de OpenAI se realiza bajo la norma que permite a las empresas mantener en secreto los detalles financieros hasta poco antes de la salida a bolsa. Se espera que la oferta pública se materialice en los próximos meses, aunque el calendario final depende de las condiciones del mercado y del visto bueno del regulador.