El programa de Naciones Unidas contra el VIH/sida (ONUSIDA) ha advertido este viernes de que la reducción de la ayuda internacional, con contribuciones a la baja de varios países donantes, está poniendo en riesgo los avances logrados en décadas contra la enfermedad. En su informe publicado este viernes, el organismo detalla los efectos concretos y medibles de la disminución de los fondos, que afectan de forma desproporcionada a los países africanos.

Un impacto directo en la prevención y el tratamiento

Según el informe, los recortes han provocado la interrupción de programas de prevención, la reducción del acceso a tratamientos antirretrovirales y el cierre de centros de atención en varias regiones. ONUSIDA subraya que cada año mueren cientos de miles de personas por causas relacionadas con el sida, y que sin una financiación sostenida, el mundo corre el riesgo de retroceder a los niveles de mortalidad de principios de siglo.

«La financiación insuficiente produce efectos muy concretos: menos pruebas de VIH, menos medicamentos para las madres embarazadas y menos acceso a preservativos», señala el informe. Estados Unidos, que hasta ahora era el mayor donante bilateral a través del programa PEPFAR (President’s Emergency Plan for AIDS Relief), ha reducido drásticamente su contribución, pero no es el único país que ha recortado la ayuda, lo que ha obligado a reasignar recursos y a cerrar clínicas en varios países subsaharianos.

Llamamiento a la comunidad internacional

ONUSIDA ha instado a los países donantes a mantener sus compromisos y a evitar que la lucha contra la pandemia de VIH se convierta en una víctima de la coyuntura geopolítica y presupuestaria. El organismo recuerda que, si bien las nuevas infecciones han disminuido un 40% desde 2010, los progresos son frágiles y requieren una inversión continuada.

«La lucha contra el VIH está en una encrucijada», declaró el director ejecutivo de ONUSIDA, Winnie Byanyima, en una rueda de prensa desde Ginebra. «No podemos permitirnos ignorar esta alerta. La solidaridad internacional no es un lujo, es una necesidad.»