El estado de Oklahoma ha presentado una demanda contra la plataforma de videojuegos Roblox con el objetivo de proteger a los menores de depredadores y contenido inapropiado. Sin embargo, la solución que se perfila —la verificación biométrica obligatoria— podría generar un sistema de vigilancia masivo para sus 150 millones de usuarios, según advierten organizaciones de derechos digitales.

La demanda, presentada el 18 de mayo de 2026, busca que la plataforma implemente medidas más estrictas para garantizar la seguridad infantil. No obstante, el mecanismo propuesto por el estado implicaría que cada usuario deba someterse a un control biométrico —como reconocimiento facial o de huella dactilar— para acceder al juego. La organización Reclaim The Net ha criticado duramente esta aproximación, señalando que «la demanda diseñada para proteger a los niños de la vigilancia esencialmente ordena un sistema de vigilancia biométrica».

El dilema entre seguridad y privacidad

La paradoja ha generado un intenso debate: la misma medida que busca resguardar a los menores de depredadores podría exponer sus datos biométricos a posibles filtraciones o usos indebidos. Expertos en ciberseguridad recuerdan que las bases de datos biométricas son un objetivo sensible para los ciberdelincuentes, y que una brecha en Roblox afectaría a 150 millones de cuentas, muchas de ellas de niños.

Roblox, que permite a los usuarios crear y compartir sus propios juegos, ha sido objeto de críticas recurrentes por su moderación insuficiente. En los últimos años, varios informes han documentado casos de grooming y contenido sexual inapropiado dentro de la plataforma. La demanda de Oklahoma busca que la empresa adopte, si no la verificación biométrica, medidas equivalentes técnicamente viables para verificar la edad y la identidad de los usuarios.

Sin embargo, organizaciones de derechos civiles como la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) ya han expresado su preocupación por la posible creación de un registro biométrico masivo de menores. «La biometría obligatoria para jugar a un videojuego es una desproporción inaceptable», señaló un portavoz de la organización.

El caso, que se tramitará en los tribunales de Oklahoma, podría sentar un precedente para la regulación de plataformas digitales en Estados Unidos. Por ahora, Roblox no ha emitido un comunicado oficial sobre la demanda, aunque fuentes cercanas a la compañía indican que exploran alternativas tecnológicas que cumplan con los requisitos sin comprometer la privacidad de los usuarios.