El regulador británico de comunicaciones, Ofcom, ha obtenido el compromiso de seis grandes plataformas digitales —Roblox, Snapchat, Instagram, Facebook, YouTube y TikTok— para introducir cambios destinados a proteger a los niños y adolescentes de contenidos dañinos y de la actuación de depredadores sexuales. El anuncio, realizado el 21 de mayo de 2026, responde a las exigencias de Ofcom, que a finales del pasado abril requirió a estas empresas información detallada sobre sus políticas de moderación, verificación de edad y eliminación de algoritmos peligrosos.

Requerimientos de Ofcom

Ofcom instó a las tecnológicas a presentar respuestas sobre sus esfuerzos para eliminar contenidos nocivos, verificar la edad de los usuarios y bloquear a acosadores sexuales. Las compañías, que operan algunas de las plataformas más populares entre el público infantil y juvenil, han prometido ajustar sus sistemas para cumplir con los estándares exigidos por la Ley de Seguridad en Línea del Reino Unido, que entró en vigor el año pasado.

Compromisos concretos

Según fuentes de Ofcom, las plataformas se han comprometido a revisar sus algoritmos de recomendación para evitar que los menores sean expuestos a contenido inapropiado, así como a reforzar los sistemas de verificación de edad y a facilitar la denuncia de conductas abusivas. La medida llega en un momento de creciente presión regulatoria sobre las grandes tecnológicas en Europa, donde diversos países están endureciendo las normas de protección infantil en el entorno digital.

La seguridad de los niños en Internet es una prioridad absoluta para Ofcom. Las empresas han respondido con propuestas concretas que supervisaremos de cerca para garantizar su cumplimiento efectivo.

Ni las compañías ni el regulador han ofrecido plazos exactos para la implementación de los cambios, aunque fuentes del sector indican que algunas modificaciones podrían empezar a desplegarse en los próximos trimestres. La noticia supone un paso adelante en la colaboración entre los gigantes tecnológicos y las autoridades británicas, en un contexto donde la protección de la infancia se ha convertido en uno de los ejes centrales de la agenda digital del Reino Unido.