La Asamblea Legislativa del estado de Nueva York ha aprobado el 5 de junio de 2026 una moratoria de un año para la construcción de nuevos grandes centros de datos, en una decisión sin precedentes en Estados Unidos. El texto, que espera la firma de la gobernadora demócrata Kathy Hochul, supone la primera prohibición estatal de este tipo y responde a la creciente preocupación por el consumo energético y el impacto ambiental de estas instalaciones.
Motivaciones de la medida
Los impulsores de la medida argumentan que la moratoria dará tiempo a los reguladores para estudiar cómo afectan los centros de datos a la red eléctrica, las tarifas energéticas y los recursos hídricos locales. El proyecto de ley no define con precisión qué se considera un «gran centro de datos», aunque establece un límite temporal de 12 meses para la suspensión de nuevos permisos.
La decisión neoyorquina marca un punto de inflexión en la regulación de la infraestructura digital en EE.UU., donde hasta ahora no existían restricciones estatales de este alcance. Varios estados han empezado a debatir medidas similares ante el auge de la demanda energética provocada por la inteligencia artificial y la computación en la nube.
La gobernadora Hochul, que ha mostrado sintonía con las preocupaciones medioambientales, podría rubricar la ley en las próximas semanas. De hacerlo, Nueva York se convertiría en el primer estado del país en frenar la expansión de los centros de datos a la espera de un marco regulatorio más claro.




