El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha declarado este viernes que la estrategia de seguridad de su gobierno ha entrado en una nueva fase para debilitar la estructura económica de los grupos criminales. «Estamos peleando una guerra», señaló el mandatario, en un contexto de violencia creciente vinculada al crimen organizado que azota al país andino.

Noboa detalló que la nueva etapa se centrará en atacar las finanzas de las organizaciones delictivas, aunque no precisó medidas concretas ni cifras sobre los resultados obtenidos hasta ahora. Ecuador enfrenta una escalada de inseguridad desde hace meses, con un aumento de homicidios y extorsiones, lo que ha llevado al Ejecutivo a declarar estados de excepción en varias ocasiones.

El presidente, que asumió el cargo en noviembre de 2023, ha hecho de la lucha contra el crimen organizado una de sus prioridades. Su gobierno ha desplegado a las fuerzas armadas en las calles y ha impulsado reformas legislativas para endurecer las penas contra el narcotráfico y la delincuencia organizada. Sin embargo, la violencia se ha mantenido en niveles elevados, lo que ha generado críticas de la oposición y organizaciones de derechos humanos.

Según datos oficiales, Ecuador registró una tasa de homicidios de 47,2 por cada 100.000 habitantes en 2025, una de las más altas de América Latina. El gobierno atribuye esta situación a la disputa entre bandas criminales ligadas al narcotráfico por el control de rutas y territorios.

La nueva fase anunciada por Noboa, sin detalles específicos, busca reforzar la presión sobre las finanzas ilícitas, aunque el país sigue inmerso en una coyuntura de violencia que el propio mandatario ha calificado como una guerra.