Las fuerzas armadas de Nigeria y Estados Unidos han llevado a cabo una operación conjunta contra el grupo yihadista Estado Islámico en territorio nigeriano, abatiendo a 175 militantes en ataques aéreos, según informaron fuentes militares este martes. La acción se enmarca en la escalada de violencia yihadista que azota el país africano y que llevó al presidente nigeriano, Bola Tinubu, a decretar el estado de emergencia de seguridad en noviembre de 2025.
Una ofensiva en plena recrudescencia yihadista
Nigeria, especialmente en su región nororiental, sufre desde hace meses un aumento de los ataques por parte de grupos afiliados al Estado Islámico y a Boko Haram. Ante la gravedad de la situación, Tinubu ordenó medidas excepcionales, mientras que el presidente estadounidense, Donald Trump, llegó a amenazar al país con una intervención militar si no se intensificaban los esfuerzos antiterroristas.
La operación aérea conjunta, cuyas fechas exactas no han sido reveladas, se saldó con la eliminación de 175 combatientes del Estado Islámico en el norte del país. Las autoridades nigerianas no han especificado el número de bajas propias ni los daños colaterales, pero califican la acción de «éxito significativo» en la lucha contra el terrorismo.
Estados Unidos mantiene una presencia militar limitada en África Occidental, con bases en Níger y Chad, desde donde apoya a los países del Sahel en la lucha contra el yihadismo. Esta operación conjunta refuerza la cooperación bilateral en un momento en que la inestabilidad en la región amenaza los intereses de seguridad de Europa y España, dado el flujo migratorio y la posible extensión del terrorismo hacia el norte.
Expertos en seguridad africana señalan que el golpe al Estado Islámico en Nigeria puede ser temporal si no se aborda la marginación económica y social que alimenta el reclutamiento yihadista. Mientras tanto, el Gobierno de Tinubu confía en que la alianza con Washington disuada futuros ataques y debilite la capacidad operativa de los insurgentes.




