Un grupo de yihadistas del grupo Lakurawa ha perpetrado un ataque contra la comunidad de Fesken Rafi, en el estado de Kebbi, en el noroeste de Nigeria, causando la muerte de 20 personas, según un informe de la ONU fechado el 14 de junio de 2026. El incidente se produjo en el distrito de Arewa, cerca de la frontera con Níger, en una región donde operan redes yihadistas vinculadas al Sahel.
El informe de la ONU, al que ha tenido acceso esta redacción, detalla que los atacantes pertenecen al grupo Lakurawa, una formación yihadista activa en la zona y que ha intensificado sus acciones en los últimos meses. Aunque la fecha exacta del asalto no se ha precisado, las fuentes indican que la comunidad de Fesken Rafi fue sorprendida por el raid, que se saldó con dos decenas de civiles fallecidos.
El estado de Kebbi, fronterizo con Níger, sufre una creciente inseguridad por la expansión de grupos yihadistas que se desplazan desde el Sahel. La violencia en la región noroccidental de Nigeria se ha agravado en el último año, con ataques cada vez más frecuentes contra aldeas remotas. La ONU ha instado al Gobierno nigeriano a reforzar la protección de las comunidades rurales y a colaborar con los países vecinos para contener la amenaza terrorista. Estas organizaciones, como Lakurawa, aprovechan la porosa frontera para moverse entre Níger y Nigeria, lo que complica la respuesta de las fuerzas de seguridad, a menudo superadas por la extensión del territorio. La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de la violencia yihadista en el Sahel, que representa un desafío creciente tanto para los países de la región como para la estabilidad de África Occidental.




