El presidente de Nigeria, Bola Ahmed Tinubu, ha sido intronizado este 24 de mayo de 2026 como candidato oficial de su partido, el Congreso de Todos los Progresistas (APC), para concurrir a las elecciones presidenciales previstas para enero de 2027. La formación política lo proclamó en una ceremonia celebrada en Abuya, capital del país, consolidando así su aspiración de continuar al frente de la primera economía de África.
Nigeria, potencia regional clave por sus recursos petroleros y su demografía —supera los 220 millones de habitantes—, afronta con este movimiento político un escenario de continuidad. Tinubu, conocido como el Jefe, asumió la presidencia en mayo de 2023 con la promesa de un giro liberal en la economía, pero su mandato ha estado marcado por una crisis del coste de la vida, una inflación persistente y la degradación de la seguridad en varias regiones del norte del país y del delta del Níger.
Oficialmente candidato para su propia sucesión, según fuentes del partido.
El proceso de selección interna del APC no estuvo exento de tensiones. El presidente del partido, Abdullahi Ganduje, confirmó la candidatura de Tinubu tras semanas de disputas entre facciones internas. La oposición, encabezada por el Partido Democrático Popular (PDP) y el Nuevo Partido del Pueblo Nigeriano (NNPP), ha denunciado presuntas irregularidades en las primarias, aunque por el momento no ha presentado recursos formales.
Retos económicos y de seguridad
La economía nigeriana se enfrenta a retos estructurales pese a ser el mayor productor de petróleo de África. La producción de crudo ha caído por debajo de los 1,5 millones de barriles diarios, muy lejos del tope de la OPEP, debido al robo de crudo, la falta de inversión y la burocracia. Tinubu ha defendido su plan de reformas, incluida la eliminación de los subsidios a los combustibles y la unificación del tipo de cambio, como pasos necesarios para sanear las cuentas públicas.
La decisión del APC sitúa a Tinubu como favorito de partida, aunque deberá hacer frente a un electorado joven y descontento. Más del 60% de los nigerianos tienen menos de 25 años, y muchos de ellos han visto erosionado su poder adquisitivo. La campaña electoral arrancará formalmente a finales de 2026, tras los tradicionales meses de precampaña y negociaciones entre partidos y grupos de interés.




