El Gobierno de Níger, encabezado por la junta militar surgida del golpe de 2023, presentó formalmente el pasado 18 de junio su solicitud de retiro de la Corte Penal Internacional (CPI), según confirmó el tribunal con sede en La Haya. La salida efectiva se producirá el 18 de junio de 2027, un año después de la recepción de la notificación.

Con esta decisión, Níger se convierte en el cuarto país africano en abandonar la CPI, tras Burundi, Filipinas y Sudáfrica. La medida responde al distanciamiento de la junta nigerina de las instituciones internacionales occidentales y a su creciente acercamiento a Rusia y otras potencias alternativas.

La CPI manifestó en un comunicado que lamenta «toda decisión de sustraerse al esfuerzo colectivo para poner fin a la impunidad por los crímenes internacionales más graves». La organización recordó que el Estatuto de Roma, que crea la Corte, contempla el derecho de los Estados a retirarse, pero subrayó el valor de la cooperación internacional en la lucha contra la impunidad.

Níger es un país clave en la región del Sahel, de especial interés para la seguridad de España y Europa por los flujos migratorios y la presencia de grupos yihadistas. La salida de la CPI debilita aún más el marco de justicia internacional en una zona donde ya actúan con impunidad diversas facciones armadas.

La decisión se produce nueve meses después de que la Alianza de Estados del Sahel (AES), que agrupa a Mali, Burkina Faso y Níger, anunciara su retirada colectiva de la CPI. Los tres países, gobernados por juntas militares, han intensificado su cooperación con Rusia, que no es firmante del Estatuto de Roma.