El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, está intentando moldear los términos del acuerdo final entre Estados Unidos e Irán mediante figuras mediáticas y senadores estadounidenses de orientación proisraelí, según un informe de la cadena CNN que cita a un funcionario israelí. La maniobra refleja la preocupación de Israel por las condiciones del pacto nuclear que Washington negocia con Teherán.

El papel de los medios y el Congreso

El informe señala que Netanyahu ha recurrido a personalidades conservadoras de la comunicación para presionar a la Administración estadounidense. El único nombre mencionado explícitamente es el de Mark Levin, locutor de radio y presentador de Fox News, conocido por su postura beligerante hacia Irán. También se habría buscado el apoyo de senadores republicanos afines, aunque el informe no los identifica.

La estrategia busca que el acuerdo final refleje las líneas rojas de Israel, especialmente en lo relativo al programa nuclear iraní y a las capacidades de enriquecimiento de uranio. Netanyahu ha sido un crítico constante del proceso negociador emprendido por la Administración del presidente estadounidense y ha abogado por mantener la máxima presión sobre Teherán.

Un precedente en la política de presión

No es la primera vez que el liderazgo israelí moviliza a actores externos para incidir en la política exterior de Washington. Durante la negociación del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) de 2015, Netanyahu pronunció un discurso ante el Congreso de EE.UU. sin coordinación con la Casa Blanca, en un intento de torpedear el acuerdo. Ahora, con un nuevo marco sobre la mesa, el lobby proisraelí volvería a activarse para condicionar el desenlace.

Ni la Oficina del Primer Ministro israelí ni la Casa Blanca han comentado oficialmente la información. Por su parte, el Departamento de Estado de EE.UU. mantiene que las negociaciones avanzan con «total autonomía» y que no permitirán injerencias externas que comprometan el interés nacional estadounidense.