El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha anunciado este miércoles la muerte de Mohammed Odeh, comandante militar de Hamás en la Franja de Gaza. La operación, enmarcada en la ofensiva israelí en el enclave palestino, se produjo el 27 de mayo de 2026, según ha confirmado el propio Netanyahu en un comunicado oficial. Odeh era, según el mandatario israelí, responsable del asesinato y secuestro de numerosos ciudadanos israelíes.
La eliminación de este alto mando de Hamás supone un golpe significativo para la organización islamista, que controla de facto Gaza desde 2007. El anuncio se produce mientras continúan los enfrentamientos con la milicia libanesa Hezbolá en la frontera norte de Israel, donde el Ejército israelí mantiene operaciones para repeler ataques y asegurar la zona.
Una guerra que no cesa
La Franja de Gaza es escenario de una intensa campaña militar israelí desde octubre de 2023, cuando Hamás lanzó un ataque masivo contra el sur de Israel que dejó más de 1.200 muertos y 250 secuestrados. Desde entonces, la ofensiva israelí ha causado más de 35.000 víctimas mortales, según el Ministerio de Sanidad gazatí, controlado por Hamás. Las cifras, que no distinguen entre civiles y combatientes, son citadas con frecuencia por organismos internacionales como referencia del devastador coste humano del conflicto.
La comunidad internacional ha instado en repetidas ocasiones a un alto el fuego, pero tanto Israel como Hamás mantienen posiciones enfrentadas. La eliminación de Odeh podría tensar aún más el conflicto, mientras las negociaciones indirectas en El Cairo y Doha siguen sin avances concretos. El secretario general de la ONU, António Guterres, ha reiterado su llamamiento a la moderación y a la protección de la población civil, en un contexto donde la ayuda humanitaria sigue llegando con cuentagotas al enclave palestino.




