El representante permanente de Rusia ante las Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, ha denunciado este lunes que los países occidentales han adoptado una postura ‘cínica’ ante el ataque ucraniano contra la localidad de Starobelsk, en la república popular de Lugansk. La declaración se produce en el marco de una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU celebrada en Nueva York.

Según Nebenzia, la actitud de las delegaciones occidentales ante el bombardeo que causó víctimas mortales en la ciudad de la región de Lugansk demuestra una falta de compromiso con la paz y una aplicación selectiva del derecho internacional. El diplomático ruso criticó que, pese a la gravedad del suceso, los representantes de Estados Unidos y sus aliados hayan evitado condenar el ataque y se hayan limitado a desviar la atención hacia supuestas violaciones rusas.

Starobelsk, una localidad bajo control ruso desde 2022, ha sido escenario de combates esporádicos en los últimos meses. El ataque denunciado por Moscú se habría producido en los días previos a la sesión del Consejo de Seguridad, aunque no se han proporcionado datos concretos sobre el número de víctimas ni la fecha exacta del incidente.

La intervención de Nebenzia se enmarca en la constante batalla diplomática que Rusia y Ucrania libran en los foros internacionales, donde Moscú busca presentar a Kiev como responsable de la escalada bélica y Washington como cómplice por omisión. Por su parte, los países occidentales mantienen su apoyo a Ucrania y acusan a Rusia de desinformación sistemática.

El Consejo de Seguridad de la ONU continúa dividido sobre el conflicto ucraniano, con Rusia ejerciendo su derecho a veto para bloquear resoluciones condenatorias contra su propia invasión.