La NASA ultima los preparativos para una misión de alto riesgo que pretende elevar la órbita del observatorio de rayos gamma Swift, lanzado en 2004, para prolongar su vida útil. El lanzamiento está previsto para finales de junio de 2026, según ha informado la agencia espacial estadounidense, y supone una operación técnica novedosa que se ha desarrollado en menos de un año.

Una operación orbital inédita

Swift lleva más de 22 años en órbita y su altitud ha ido decayendo gradualmente debido al rozamiento atmosférico. La misión, denominada reboost, consiste en utilizar un vehículo de servicio orbital para elevar su órbita y retrasar su reentrada en la atmósfera, manteniendo así sus capacidades científicas. Según fuentes de la NASA, la maniobra implica acoplar un propulsor externo al satélite, algo que nunca se había intentado con un observatorio científico de esta antigüedad.

La agencia califica la misión como de alto riesgo, ya que cualquier fallo podría dejar inoperativo o destruir el satélite, cuyo diseño original no contemplaba este tipo de intervenciones. El contratista encargado del vehículo de servicio no ha sido identificado públicamente, aunque se especula con empresas del sector de mantenimiento en órbita.

Implicaciones para la gestión de activos orbitales

El éxito de la misión Swift reboost abriría la puerta a la extensión de vida de otros satélites científicos envejecidos, reduciendo la necesidad de lanzar nuevos observatorios y ahorrando costes millonarios. Además, supone un avance en las capacidades de mantenimiento en órbita, un sector estratégico para la gestión de residuos espaciales y la sostenibilidad de las infraestructuras orbitales.

Según la NASA, el lanzamiento se producirá a finales de este mes y la maniobra de reórbita se completará en las semanas siguientes. La agencia ha asegurado que mantendrá informada a la comunidad científica y al público sobre el desarrollo de la operación, cuyo resultado será determinante para el futuro de Swift y para nuevas misiones similares.