La empresa estadounidense Astrolab transportará cuatro instrumentos científicos de la NASA en su primer rover lunar, cuya misión está prevista para finales de este año. El acuerdo refuerza la estrategia de la agencia espacial de recurrir a servicios comerciales para preparar el regreso de astronautas a la Luna con el programa Artemis.

Los cuatro payloads, cuyo contenido no ha sido detallado, forman parte de las contrataciones de la NASA en el marco de la iniciativa Commercial Lunar Payload Services (CLPS), que permite a empresas privadas ofrecer transporte y servicios en la superficie lunar. Astrolab, con sede en California, desarrolla un rover flexible capaz de desplazarse por el terreno y albergar experimentos tanto en su interior como en el exterior.

La misión, que despegaría a lo largo de 2026, representa un hito para la compañía, fundada por exempleados de la NASA y del Jet Propulsion Laboratory (JPL). El rover, denominado FLEX (Flexible Logistics and Exploration), está diseñado para soportar las duras condiciones del entorno lunar y puede ser operado de forma autónoma o remota.

Con este encargo, la NASA continúa apostando por el sector privado para reducir costes y acelerar el desarrollo tecnológico antes del aterrizaje tripulado del programa Artemis, previsto para mediados de la década. Astrolab compite con otras empresas como Intuitive Machines y Astrobotic en el emergente mercado de logística lunar. El programa CLPS ha adjudicado ya varios contratos para transportar cargas útiles a la Luna, y el de Astrolab es el primero que incluye un rover propio de la compañía, lo que subraya la apuesta de la NASA por soluciones modulares y reutilizables. Según fuentes de la agencia, los instrumentos seleccionados abarcarán estudios de geología, radiación y recursos del suelo lunar, datos cruciales para las futuras misiones tripuladas.