La NASA ha anunciado su intención de construir reactores nucleares en la Luna, un paso clave para garantizar el suministro eléctrico de futuras misiones de larga duración y posibles asentamientos humanos. Carlos García-Galán, director del programa de la base lunar de la agencia espacial estadounidense, confirmó el proyecto en una entrevista, destacando que la energía nuclear proporcionaría una fuente fiable y constante en el entorno hostil del satélite.
La iniciativa se enmarca en los planes de exploración espacial de Estados Unidos, que busca consolidar su presencia en la Luna como plataforma para futuras misiones a Marte. Los reactores, que se instalarían en la superficie lunar, servirían para alimentar bases, equipos de investigación y sistemas de soporte vital, reduciendo la dependencia de la energía solar, que se ve afectada por los largos períodos de oscuridad lunar.
Una carrera por la energía en el espacio
El proyecto de reactores nucleares lunares se produce en un contexto de creciente competencia espacial entre potencias. China y Rusia también han manifestado interés en desarrollar fuentes de energía nuclear para sus propias misiones. La NASA, a través de programas como Fission Surface Power, lleva años investigando diseños de reactores compactos y seguros para entornos extraterrestres.
Según la agencia, el desarrollo de esta tecnología no solo es crucial para la exploración, sino que también podría tener aplicaciones en la Tierra, como sistemas de energía de emergencia o para regiones remotas. La fecha estimada para el primer reactor operativo en la Luna no ha sido revelada, pero los expertos señalan que podría estar listo en la próxima década, coincidiendo con el regreso previsto de astronautas a la superficie lunar.




