El magnate tecnológico Elon Musk ha perdido el juicio por incumplimiento de contrato contra OpenAI y su consejero delegado, Sam Altman, según un veredicto emitido el 18 de mayo de 2026 por un tribunal de Estados Unidos. El jurado, compuesto por nueve miembros, deliberó apenas dos horas antes de declarar a favor de los demandados, fallo que el juez adoptó de inmediato como sentencia definitiva.
La demanda de Musk alegaba que OpenAI había abandonado su misión fundacional sin ánimo de lucro para priorizar los beneficios económicos, violando el acuerdo original de la empresa. Sin embargo, el jurado consideró que dos de las tres reclamaciones estaban prescritas por el plazo legal, mientras que la tercera quedó sin efecto tras desestimarse una de las primeras. El veredicto fue unánime.
El caso, considerado el juicio tecnológico del año, tenía implicaciones para la gobernanza de la inteligencia artificial y el equilibrio entre intereses privados y el desarrollo abierto. Musk, que cofundó OpenAI en 2015 pero abandonó la junta directiva tres años después, sostenía que la compañía había incumplido su compromiso de desarrollar IA en beneficio de la humanidad. Por su parte, OpenAI defendió que su evolución hacia un modelo con fines de lucro era necesaria para atraer inversión y competir en el sector.
Esta derrota judicial representa un revés significativo para Musk, que en los últimos años ha intensificado su presión regulatoria contra la inteligencia artificial generativa. El veredicto sienta un precedente sobre la interpretación de los acuerdos fundacionales en el ecosistema tecnológico y allana el camino a OpenAI para continuar su expansión comercial sin las restricciones contractuales que reclamaba el demandante.




