Un tribunal federal de Estados Unidos ha desestimado la demanda que el empresario Elon Musk interpuso contra OpenAI y su consejero delegado, Sam Altman. El fallo, dictado el 19 de mayo de 2026 por un jurado en Oakland (California), considera que la denuncia fue presentada fuera del plazo legal y, por tanto, ha prescrito. Musk ha anunciado que recurrirá la decisión.

La demanda de Musk, presentada originalmente en 2024, acusaba a OpenAI de haber abandonado su misión fundacional como organización sin ánimo de lucro para convertirse en una empresa con fines lucrativos, supuestamente en beneficio de Microsoft, uno de sus principales inversores. El magnate sudafricano, cofundador de OpenAI en 2015, sostenía que Altman y el consejo de administración habían incumplido el compromiso de desarrollar inteligencia artificial de forma abierta y segura para la humanidad.

Sin embargo, el jurado consideró que los argumentos de Musk carecían de fundamento o que este no tenía legitimación activa para reclamar. La demanda fue presentada fuera del plazo legal establecido, lo que llevó a su desestimación por prescripción. Musk, conocido por su beligerancia legal, ha afirmado que apelará la sentencia, aunque no ha detallado los motivos del recurso.

Con este veredicto, OpenAI ve allanado el camino hacia una histórica salida a bolsa, que la empresa tiene prevista para los próximos meses. La compañía, valorada en más de 300.000 millones de dólares, se ha convertido en uno de los actores dominantes en el sector de la inteligencia artificial generativa, con productos como ChatGPT que han revolucionado la industria tecnológica. El caso ha sido seguido de cerca por inversores y reguladores europeos, que analizan las implicaciones de la concentración de poder en el sector de la IA.