El multimillonario Elon Musk, al borde de convertirse en el primer trillonario del mundo, ha intensificado la retórica antiinmigración en medio de los disturbios raciales que sacuden Belfast, Irlanda del Norte. Según fuentes locales, Musk ha utilizado su influencia en la red social X (antes Twitter) para respaldar abiertamente a Restore Britain, un partido populista de extrema derecha que aboga por la deportación masiva de inmigrantes en el Reino Unido.
Los disturbios, que han sido calificados como race riots, estallaron tras un apuñalamiento ocurrido el lunes en Belfast. Desde entonces, la violencia se ha intensificado, y las publicaciones de Musk en X han contribuido a avivar las tensiones, difundiendo mensajes contra la inmigración y apoyando las protestas. El movimiento coincide con la inminente oferta pública inicial (IPO) de SpaceX, su empresa de tecnología espacial, que busca financiación en los mercados globales.
Analistas consultados señalan que el magnate podría estar utilizando su enorme capacidad de difusión para desviar la atención mediática de sus negocios o consolidar su base de poder entre sectores de la ultraderecha internacional. La compañía SpaceX, valorada en cientos de miles de millones de dólares, necesita un entorno favorable para su salida a bolsa, prevista para las próximas semanas.
Las comunidades afectadas en Belfast han condenado la injerencia de Musk, mientras las autoridades locales advierten de una escalada de la violencia que podría desbordar la capacidad de los servicios de seguridad. El magnate, que no ha respondido a las críticas, continúa publicando en su perfil de X sin moderación aparente.




