Un análisis publicado en el podcast Judging Freedom el pasado 1 de junio ha puesto en tela de juicio la determinación de Israel de lograr una victoria decisiva en Gaza, sugiriendo que los intereses reales de sus aliados —especialmente los multimillonarios que lo respaldan— podrían estar alineados con la prolongación del conflicto. El juez Andrew Napolitano y el diplomático británico Alastair Crooke sostienen que la narrativa oficial sobre la guerra oculta motivaciones económicas y geopolíticas más profundas.

Durante la conversación, Napolitano preguntó a Crooke si las autoridades israelíes realmente se preocupan por el cierre del estrecho de Ormuz y el consiguiente daño a la economía estadounidense y mundial. Crooke respondió que los milmillonarios que apoyan a Israel poseen una riqueza tan vasta que «no se verían afectados» por una crisis energética prolongada. Este argumento sugiere que la contienda podría no estar orientada a una resolución rápida.

Intereses ocultos tras la guerra

El análisis, difundido por Antiwar.com, apunta a que la continuidad del conflicto beneficia a ciertos sectores financieros y armamentísticos. Crooke, exasesor de la Unión Europea, ha señalado en otras ocasiones que la estrategia israelí prioriza la desestabilización regional sobre la seguridad a largo plazo. El podcast no ofrece datos numéricos concretos, pero destaca la contradicción entre los discursos oficiales de «victoria total» y la realidad sobre el terreno, donde los combates continúan sin un final claro.

Si los israelíes realmente se preocupaban por la guerra, dice el análisis, ya habrían buscado una solución diplomática. Pero la élite que los respalda prefiere un conflicto abierto que genere incertidumbre y oportunidades de lucro.

Este enfoque crítico coincide con voces dentro de la comunidad internacional que denuncian que la guerra en Gaza se ha convertido en un negocio para unos pocos, mientras la población civil sufre las consecuencias. El análisis de Judging Freedom invita a reflexionar sobre si el objetivo declarado de Israel es realmente alcanzable, o si, como sostienen sus críticos, la contienda se mantiene por intereses ajenos a la seguridad nacional.