La activista polaca Monika Silva, que había denunciado varios casos de corrupción que salpicaban a altas esferas del Gobierno de Daniel Noboa, ha fallecido en Ecuador el pasado 13 de junio de 2026. La Unión Europea y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) han urgido al Estado ecuatoriano a esclarecer las circunstancias de su muerte con transparencia y celeridad.

Silva, residente en Ecuador desde hacía varios años, se había convertido en una voz crítica contra la corrupción gubernamental. Según fuentes próximas a la investigación, las autoridades ecuatorianas han abierto un proceso para determinar la causa del fallecimiento, aunque no se han ofrecido detalles oficiales sobre posibles hipótesis. La activista había presentado ante la justicia ecuatoriana denuncias que involucraban a altos cargos del Ejecutivo de Noboa, lo que había generado un clima de tensión en los meses previos a su muerte.

Reacciones internacionales

La CIDH, a través de un comunicado emitido este sábado, ha exigido al Gobierno ecuatoriano una investigación exhaustiva e independiente. El organismo interamericano recordó que la protección de defensores de derechos humanos es una obligación del Estado. Por su parte, la UE ha instado a las autoridades a garantizar que el caso no quede impune, subrayando la importancia de la transparencia en un contexto de denuncias de corrupción gubernamental.

El caso de Monika Silva ha cobrado relevancia diplomática, al tratarse de una ciudadana polaca cuya muerte se produce en un país latinoamericano con el que España mantiene estrechos lazos. Aunque desde Madrid no ha habido pronunciamiento oficial, fuentes diplomáticas consultadas señalan que la situación es seguida con atención por la embajada española en Quito.