Félicien Kabuga, considerado el principal financiero del genocidio ruandés de 1994, ha fallecido este sábado 16 de mayo, según ha anunciado el Tribunal Penal Internacional para Ruanda. Kabuga, de 84 años, estaba bajo custodia del tribunal en La Haya desde su detención en Francia en 2020.
Los fiscales del tribunal lo acusaban de haber financiado la Radio-Télévision Libre des Mille Collines, la emisora que durante el genocidio incitaba sistemáticamente a la población hutu a asesinar a la minoría tutsi. Se le imputaban seis cargos por genocidio, conspiración para cometer genocidio, incitación directa y pública al genocidio, complicidad en genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra.
Una larga huida de la justicia
Kabuga era uno de los fugitivos más buscados del planeta. Durante años residió bajo identidad falsa en Kenia, donde había amasado una considerable fortuna. En 2020 fue localizado en un suburbio de París, donde vivía con documentos falsos, y fue entregado al tribunal internacional.
Los fiscales del Tribunal Penal Internacional para Ruanda lo acusaban de haber financiado la Radio-télévision libre des Mille Collines, que exhortaba a los hutu a matar a los tutsi.
Su muerte pone fin a uno de los procesos más emblemáticos de la justicia internacional, aunque sin una condena firme. El tribunal, creado por la ONU en 1994, ya ha juzgado a la mayoría de los responsables del genocidio que causó cerca de 800.000 muertos en apenas cien días.

Reacciones y consecuencias
Organizaciones de derechos humanos han lamentado que Kabuga no haya sido finalmente condenado, aunque destacan que su arresto y procesamiento envían un mensaje de que los crímenes internacionales no prescriben. El tribunal ha informado de que continuará con otros casos aún abiertos, mientras que el gobierno ruandés ha recordado la importancia de cerrar las heridas del genocidio.




