Un informe del proveedor de índices MSCI ha identificado los principales obstáculos que persisten para los inversores extranjeros en Marruecos, según ha trascendido este miércoles. El estudio señala que el reducido tamaño del mercado, las restricciones a los flujos de capital, la burocracia y la escasez de instrumentos financieros limitados desincentivan la llegada de capital foráneo al país vecino.
Los cuatro frenos a la inversión
El informe, elaborado por la firma estadounidense especializada en índices bursátiles, detalla que el mercado marroquí sigue siendo pequeño en comparación con otros mercados emergentes, lo que reduce el atractivo para grandes inversores institucionales. A ello se suman las restricciones a los flujos de capital, que dificultan la entrada y salida de divisas, y una burocracia que encarece y ralentiza los proyectos. Por último, la oferta limitada de instrumentos financieros, como derivados o productos de cobertura, limita las opciones de los inversores para gestionar riesgos.
El diagnóstico de MSCI llega en un momento en que Marruecos busca atraer inversión extranjera directa para impulsar su economía y diversificar su tejido productivo. Para las empresas españolas, Marruecos es un mercado prioritario en su estrategia de internacionalización, especialmente en sectores como la automoción, la logística o las energías renovables. Los obstáculos señalados por el informe podrían frenar nuevas inversiones si no se adoptan medidas correctoras.
El informe no incluye una valoración cuantificada del impacto de estos factores, pero subraya que la eliminación de barreras administrativas y la modernización del mercado de capitales son pasos necesarios para mejorar el posicionamiento del país norteafricano en los flujos globales de inversión.




