La naviera Mediterranean Shipping Company (MSC), uno de los mayores operadores de transporte marítimo del mundo, ha amenazado con retirarse del puerto de Montevideo debido a los elevados costos operativos y la conflictividad sindical que afectan la competitividad del enclave uruguayo. La noticia, difundida a principios de julio de 2026, ha trascendido ampliamente en la prensa de Uruguay y de la región.

MSC, con sede en Suiza y raíces italianas, opera rutas que conectan el puerto de Montevideo con destinos en América del Norte, Europa y Asia. La posible salida de la naviera supondría un duro golpe para la conectividad marítima de Uruguay y para el comercio exterior del país, que depende en gran medida de esta infraestructura para exportar productos como la celulosa, la carne y los granos.

Según ha trascendido en medios uruguayos y extranjeros, la decisión de MSC estaría motivada por un incremento en los costos portuarios y por la conflictividad laboral, que genera paros y demoras en las operaciones. El grupo naviero habría comunicado su intención de abandonar el puerto si no se producen cambios significativos en las condiciones actuales.

El gobierno uruguayo, a través del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, no ha emitido una declaración oficial hasta el momento, aunque fuentes de la Administración Nacional de Puertos (ANP) han reconocido la gravedad de la situación y han anunciado que se buscará una negociación con la empresa y los sindicatos para evitar la fuga del operador, según ha trascendido en la prensa local.

La amenaza de MSC se produce en un contexto de tensiones laborales recurrentes en el puerto de Montevideo, donde los sindicatos han denunciado la precarización del empleo y han exigido mejoras salariales. Por su parte, las navieras y los operadores logísticos critican los altos costos y la rigidez del mercado laboral, que encarecen las operaciones y restan competitividad al puerto frente a otras terminales de la región, como las de Buenos Aires, Santos o Valparaíso.

El impacto de una posible salida de MSC no solo afectaría a Uruguay, sino también a sus socios comerciales en la región, especialmente a países sin litoral como Paraguay y Bolivia, que utilizan el puerto de Montevideo como salida al océano Atlántico. La naviera también opera rutas desde Montevideo hacia Paraguay, movilizando carga que luego se distribuye a otros destinos.