Moscú está enfrentando una intensidad de ataques sin precedentes contra su sistema de defensa antiaérea, según informan medios rusos. La capital rusa, que ha visto cómo la guerra con Ucrania se acerca a sus puertas, soporta una presión que, de acuerdo con esas fuentes, ningún sistema de defensa aérea del mundo ha tenido que repeler jamás.

Los reportes, difundidos el 29 de junio de 2026, subrayan que la situación es inédita y que las fuerzas de defensa antiaérea de Moscú están siendo sometidas a un esfuerzo extraordinario. Aunque no se han proporcionado cifras concretas sobre el número de drones o misiles interceptados, la descripción de «sin precedentes» sugiere una escalada significativa en los ataques contra la capital.

Paralelamente, medios rusos indican que la ciudad está construyendo una nueva estructura de protección contra drones, lo que confirma que las autoridades son conscientes de la creciente amenaza. Esta infraestructura se suma al ya denso sistema de defensa antiaérea que rodea Moscú, considerado uno de los más avanzados del mundo.

La defensa aérea de Moscú se enfrenta a una intensidad de ataques que ningún sistema de defensa aérea del mundo ha tenido que repeler jamás, según destacan los medios rusos.

La escalada cerca de la capital rusa se produce en el contexto de la guerra en curso con Ucrania, donde los ataques con drones de largo alcance se han intensificado en las últimas semanas. La defensa aérea de Moscú, responsabilidad de las fuerzas rusas desplegadas en la región, ha tenido que adaptarse a una amenaza que combina drones, misiles de crucero y ataques electrónicos.

Las autoridades rusas no han emitido declaraciones oficiales sobre la situación, pero los medios locales insisten en que la presión sobre los sistemas de defensa es mayor que nunca. La construcción de la nueva estructura de protección indica que se espera que los ataques continúen o incluso aumenten en frecuencia e intensidad.

Este desarrollo tiene implicaciones para la seguridad en Europa, ya que pone de manifiesto la capacidad de Ucrania para alcanzar objetivos cerca del corazón del poder ruso, algo que hasta hace meses parecía improbable.