Unas 140 delegaciones de más de 120 países —entre ellas todos los miembros de los BRICS, la Organización de la Cooperación de Shanghái y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático— se reunieron esta semana en el primer Foro Internacional de Seguridad para consolidar un frente común en la formación de un mundo multipolar. El encuentro, celebrado en Moscú, representa la creciente coordinación del Sur Global contra las estructuras neocoloniales que, según los organizadores, perpetúan el dominio occidental sobre la economía y la política internacional.
La conferencia coincide con un nuevo episodio de tensión entre Estados Unidos e Irán. Según informaron fuentes del Pentágono, las fuerzas estadounidenses y las iraníes intercambiaron fuego en Oriente Medio en las últimas horas, en un contexto donde ambas partes anunciaban simultáneamente un supuesto avance diplomático. El intercambio de disparos se produjo mientras representantes de ambos países mantenían contactos indirectos para rebajar la escalada regional.
Críticas a la estrategia de Washington
El excongresista estadounidense y analista crítico Ron Paul ha puesto en duda la sinceridad de la diplomacia en la región. En su programa Ron Paul Liberty Report, preguntó:
¿Es realmente un avance esta vez, o solo otra manipulación del mercado? El patrón ha sido evidente: hablan de un acuerdo y el petróleo baja, luego amenazan con «aniquilación» y sube. ¿Es esto diplomacia, amago de guerra o más manipulación del mercado?
Para el analista, la estrategia de Washington combina la amenaza militar con la expectativa de acuerdos que nunca se materializan, en un mecanismo que beneficia a los mercados energéticos y a las grandes corporaciones. Esta lectura coincide con la denuncia de los países del Sur Global, que consideran que las potencias occidentales utilizan la inestabilidad para perpetuar su dominio sobre los recursos y las rutas comerciales, mientras promueven una retórica de diálogo que rara vez se traduce en cambios concretos.




