El ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, ha provocado una oleada de condena global tras publicar un vídeo en la red social X en el que se burla y maltrata a activistas que intentaban llevar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza como parte de la Global Sumud Flotilla. El incidente, ocurrido el miércoles 20 de mayo de 2026, amenaza con exacerbar las ya tensas relaciones diplomáticas en la región.

Un vídeo que cruza la línea

En las imágenes difundidas por el propio ministro, se observa a Ben Gvir ridiculizando a los activistas, que fueron interceptados por fuerzas israelíes cuando navegaban en embarcaciones con destino a Gaza. Según testigos, los detenidos fueron objeto de insultos y trato vejatorio, aunque el Gobierno israelí no ha emitido una declaración oficial hasta el momento. La grabación, de escasos minutos, muestra al ministro sonriente mientras los activistas aparecen claramente humillados.

Reacciones y consecuencias diplomáticas

La publicación ha generado un aluvión de críticas desde diversos sectores. Amnistía Internacional calificó el comportamiento de Ben Gvir como «una grave violación de la dignidad humana» y pidió su destitución. Por su parte, la Autoridad Nacional Palestina denunció «la barbarie de un Gobierno que hace gala de su desprecio por el derecho internacional». Medios de comunicación de varios países árabes y europeos han recogido el suceso, aumentando la presión sobre el Ejecutivo de Benjamin Netanyahu.

El incidente se produce en un contexto de creciente tensión en la Franja de Gaza, donde la población civil sufre una grave crisis humanitaria. La Global Sumud Flotilla, compuesta por activistas de distintas nacionalidades, buscaba romper el bloqueo israelí llevando suministros médicos y alimentos. La interceptación y el posterior trato denigrante a los participantes han reavivado el debate sobre las políticas de asedio y el respeto a los derechos humanos en la zona.

Ben Gvir, conocido por sus posturas ultranacionalistas y sus declaraciones incendiarias, ya había sido objeto de controversia en el pasado. Sin embargo, este vídeo marca un punto de inflexión al involucrar directamente a activistas internacionales, lo que podría tener repercusiones en las relaciones de Israel con la comunidad internacional. Analistas citados por la prensa regional advierten que el gesto del ministro podría alimentar protestas en Cisjordania y nuevos enfrentamientos en la frontera de Gaza.