Miles de personas se han manifestado este sábado en Tirana contra la construcción de un resort de lujo en la costa albanesa vinculado a Jared Kushner, yerno del expresidente estadounidense Donald Trump. Los manifestantes, que según los organizadores suman varios miles, exigen la renuncia del primer ministro albanés, Edi Rama, y la paralización del proyecto.

Las protestas se han concentrado frente a la sede del Gobierno en el centro de la capital. Los asistentes portaban pancartas con lemas como «Albania no está en venta» y coreaban consignas contra la corrupción. La policía mantuvo un discreto dispositivo de seguridad sin que se registraran incidentes de gravedad.

El resort, promovido por la empresa Atlantic Council Development —vinculada a Kushner—, contempla la edificación de hoteles, villas de lujo y un campo de golf en la isla de Sazan, una antigua base militar en el mar Adriático. El proyecto ha sido aprobado por el Gobierno albanés y cuenta con una inversión estimada en 1.400 millones de euros, según fuentes oficiales.

La oposición política y organizaciones ecologistas han denunciado que la tramitación del permiso se realizó sin la debida evaluación de impacto ambiental y que el convenio urbanístico otorga al promotor condiciones excepcionales. El Ejecutivo de Rama defiende que el complejo generará miles de puestos de trabajo y dinamizará el turismo en la zona.

No es la primera manifestación contra este proyecto: en los últimos meses se han repetido concentraciones, aunque la de este sábado es la más numerosa hasta la fecha. Los organizadores han anunciado que mantendrán la presión hasta que el Gobierno dé marcha atrás.

La protesta se produce en un contexto de creciente descontento social por el coste de la vida y las políticas económicas del Gobierno, que la oposición considera favorecedoras de los grandes intereses extranjeros. El resort Kushner se ha convertido en un símbolo de esa deriva para sus críticos.