Los ministros de Exteriores de varios países se reunieron este sábado en París con representantes de la sociedad civil palestina e israelí con el objetivo de reactivar el proceso de paz en Oriente Próximo, según informaron fuentes diplomáticas. El encuentro, que tuvo lugar en la capital francesa, se centró en la solución de dos Estados como marco para poner fin al conflicto.

La reunión se produce en un contexto de creciente violencia en los territorios palestinos. A pesar del cese al fuego vigente, al menos mil personas han muerto en Gaza a manos del Ejército israelí desde el inicio de la tregua, según fuentes palestinas. La situación humanitaria sigue deteriorándose, con una destrucción masiva de infraestructuras civiles y un número creciente de desplazados.

Los participantes en la cita de París subrayaron la urgencia de retomar las negociaciones directas entre israelíes y palestinos, estancadas desde hace años. La comunidad internacional ha defendido de forma reiterada la solución de dos Estados como la única vía viable para garantizar la paz y la seguridad en la región, aunque las posiciones de ambas partes siguen alejadas.

El papel de la sociedad civil

La inclusión de representantes de la sociedad civil en el diálogo responde a la necesidad de incorporar voces que tradicionalmente han quedado al margen de los procesos diplomáticos. Organizaciones palestinas e israelíes presentes en la reunión abogaron por medidas de confianza mutua y el fin de la ocupación israelí como paso previo a cualquier acuerdo.

El encuentro no contó con la participación directa de los gobiernos de Israel ni de la Autoridad Palestina, lo que limita su capacidad para traducirse en avances concretos sobre el terreno. No obstante, los ministros asistentes se comprometieron a elevar las conclusiones a sus respectivos gobiernos y a mantener el impulso diplomático en los próximos meses.

Mientras tanto, la comunidad internacional sigue dividida sobre cómo abordar la crisis. La Unión Europea ha instado a ambas partes a retomar el diálogo, mientras que Estados Unidos ha mantenido un perfil bajo en la mediación. La reunión de París representa un nuevo intento por parte de algunos países europeos y árabes de rescatar el proceso de paz, pero el escepticismo sigue siendo elevado ante la falta de avances sobre el terreno.