La unidad de inteligencia de amenazas de Microsoft, en colaboración con Europol y fuerzas de seguridad de varios países, ha desarticulado tres plataformas de ciberdelincuencia como servicio (cybercrime as a service), según anunció la compañía el 24 de junio. La operación se enmarca en una nueva estrategia para atacar toda la cadena de suministro del ciberdelito, más allá de los atacantes finales.

Europol confirmó que la acción coordinada tuvo como objetivo más de 300 servidores utilizados por estas redes para alojar malware, gestionar ataques y blanquear beneficios. Aunque no se precisaron las ubicaciones concretas, fuentes de la agencia europea señalaron que la operación forma parte de un esfuerzo continuo contra la infraestructura que sostiene el crimen digital.

Microsoft, por su parte, destacó que este enfoque integral permite interrumpir el ecosistema que facilita los ciberataques, desde los desarrolladores de software malicioso hasta los intermediarios que ofrecen servicios de alquiler de botnets o herramientas de extorsión. La compañía no especificó los nombres de las operaciones desmanteladas ni el número de detenciones, pero calificó la acción como un paso significativo en la lucha contra la ciberdelincuencia.

Cooperación internacional contra el cibercrimen

La operación, de la que no se han revelado detalles sobre los países implicados, supone un golpe a la infraestructura que permite los ciberataques a gran escala. Las plataformas desmanteladas ofrecían servicios como alquiler de botnets, herramientas de ransomware y sistemas de blanqueo de criptomonedas, según fuentes de Europol. La agencia europea ha subrayado la importancia de la colaboración público-privada para desmantelar estas redes, que a menudo operan desde jurisdicciones con escasa regulación.