El director de inteligencia artificial de Microsoft, Mustafa Suleyman, ha rectificado sus anteriores declaraciones sobre el impacto de la IA en los empleos de cuello blanco. En una entrevista emitida el lunes en el programa Decoder, Suleyman matizó que la IA no reemplazará a profesionales como abogados, contables o gestores de proyectos, sino que actuará como una herramienta para ayudarles a completar tareas.

«Enviar un correo electrónico, mantener una conversación con un colega o redactar un informe son acciones que la IA puede facilitar, pero la decisión y la supervisión seguirán siendo humanas», declaró Suleyman. Con estas palabras, el ejecutivo busca calmar la controversia generada por afirmaciones anteriores en las que sugería una automatización masiva de puestos de trabajo cualificados.

La rectificación de Suleyman se produce en un contexto de creciente debate global sobre el futuro del empleo ante el avance imparable de la inteligencia artificial generativa. Empresas tecnológicas como Microsoft, Google y OpenAI han impulsado herramientas que automatizan procesos cognitivos, generando incertidumbre entre trabajadores de sectores administrativos y legales.

Microsoft ha invertido miles de millones en el desarrollo de asistentes de IA integrados en su suite Office 365 y en la plataforma Azure. La empresa ha prometido que estas herramientas elevarán la productividad sin destruir puestos de trabajo, una promesa que ahora Suleyman refuerza con su cambio de discurso.

Analistas del sector tecnológico señalan que la matización de Suleyman refleja una estrategia de relaciones públicas para evitar una reacción negativa de gobiernos y sindicatos, que ya han mostrado su preocupación por el impacto laboral de la IA. La semana pasada, la Comisión Europea presentó un borrador de directrices para la automatización responsable, en las que se insta a las empresas a garantizar la «transparencia y la supervisión humana» en los sistemas de IA.

La postura de Microsoft se alinea con la de otros gigantes tecnológicos que, tras anunciar ambiciosos planes de automatización, han moderado su discurso ante el temor a una regulación restrictiva. Por el momento, Suleyman no ha ofrecido nuevos detalles sobre el calendario de implantación de estas herramientas en la nube de Microsoft.