Microsoft ha restringido el acceso de sus empleados a Claude Fable, el nuevo modelo de inteligencia artificial de Anthropic, apenas un día después de su lanzamiento. La medida, adoptada el 10 de junio de 2026, responde a las exigencias de retención de datos impuestas por Anthropic, que según fuentes internas podría exponer información estratégica de la compañía.
La decisión contrasta con el despliegue simultáneo de Claude Fable en plataformas de pago como GitHub Copilot y Foundry, donde los clientes externos ya pueden acceder al modelo. La doble vara refleja las tensiones entre ambas empresas por el control de los datos de uso, un elemento crítico en la competencia por dominar la inteligencia artificial generativa.
La geopolítica de los datos en la IA corporativa
El conflicto expone la creciente sensibilidad de las grandes tecnológicas ante la posible filtración de información a través de los asistentes de IA. Anthropic exige que los datos de las interacciones se almacenen en sus servidores para mejorar el modelo, una práctica habitual pero que Microsoft considera un riesgo inaceptable para su propiedad intelectual y secretos comerciales.
La restricción no afecta a otros modelos de Anthropic, como Claude Sonnet o Claude Opus, que siguen disponibles para los empleados de Microsoft. La compañía de Redmond no ha emitido un comunicado oficial, pero fuentes cercanas aseguran que la medida se mantendrá hasta que Anthropic modifique sus condiciones de retención.
El lanzamiento de Claude Fable, presentado como el primer modelo de la categoría Mythos por su capacidad de razonamiento avanzado, ha sido recibido con cautela por el sector. Mientras Anthropic defiende que la recogida de datos es necesaria para la seguridad y mejora del sistema, Microsoft subraya la necesidad de preservar la confidencialidad de sus operaciones.




