El pasado 7 de junio, México contabilizó 28 víctimas de homicidio doloso en todo el país, la cifra diaria más baja en los últimos diez años, según datos preliminares del Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.

El dato supone un descenso significativo respecto a la media diaria de años anteriores y podría reflejar la efectividad de las estrategias de seguridad impulsadas por la administración actual, aunque las autoridades también han señalado que podría tratarse de una fluctuación estadística dentro de la tendencia general.

Un hito en la política de seguridad

La cifra de 28 asesinatos en una sola jornada es la más baja desde que se tienen registros diarios comparables, hace una década. El anterior mínimo se había situado en 2016, pero nunca por debajo de la treintena. El Gobierno mexicano ha destacado el dato como un hito en su lucha contra la criminalidad, en un país que ha sufrido niveles históricos de violencia.

Las autoridades de seguridad atribuyen la mejora a la coordinación entre fuerzas federales y estatales, así como a los programas de prevención social y al despliegue de la Guardia Nacional. No obstante, fuentes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana han matizado que un solo día no puede tomarse como indicador definitivo de una tendencia sostenida.

Contexto regional y retos pendientes

El logro se produce en un contexto de reducción gradual de la violencia en varios estados del país, si bien regiones como Guanajuato, Michoacán y el Estado de México continúan concentrando los focos más activos de crimen organizado. La presidenta Sheinbaum ha hecho de la seguridad una de las prioridades de su mandato, con resultados que hasta ahora se reflejan en las estadísticas oficiales de homicidios.

Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la tendencia a la baja se ha mantenido en los primeros meses de 2026, con una reducción interanual de aproximadamente el 12% en el promedio mensual de homicidios dolosos. El registro del 7 de junio refuerza esa trayectoria, aunque los analistas advierten de que la violencia podría repuntar por factores estacionales o de confrontación entre grupos criminales.