El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, ha anunciado un giro en la estrategia negociadora de su país ante la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en medio de crecientes presiones proteccionistas por parte de la administración estadounidense. Durante la segunda ronda de reuniones bilaterales, celebrada el 16 de junio de 2026, Ebrard advirtió que las exigencias de Washington amenazan con desmantelar tres décadas de integración económica regional.

El funcionario mexicano explicó que la delegación de su país se concentrará en preservar la ventaja arancelaria que México mantiene frente a sus principales competidores globales, especialmente China y la Unión Europea. En una declaración recogida por medios locales, Ebrard afirmó:

Se están echando por tierra 32 años de libre comercio, y eso tiene consecuencias profundas para la competitividad de América del Norte frente a otras regiones del mundo, como Asia o Europa.

Un giro en la estrategia mexicana

Según fuentes de la Secretaría de Economía consultadas por la prensa, México ha decidido abandonar su postura defensiva inicial para adoptar un enfoque más ofensivo, buscando aliados dentro del sector empresarial estadounidense que también temen una ruptura del marco comercial. Ebrard ha mantenido reuniones con representantes de la Cámara de Comercio de EE.UU. y con gobernadores de estados fronterizos para subrayar los riesgos de una escalada proteccionista.

El secretario mexicano reiteró que el T-MEC ha sido un pilar del crecimiento económico de los tres países firmantes desde su entrada en vigor en 2020, y que un retroceso podría debilitar la capacidad de América del Norte para competir con bloques como el liderado por China en el Indo-Pacífico.