La nueva unidad de inteligencia artificial de Meta, supervisada por Mark Zuckerberg, atraviesa una profunda desorganización que dificulta la coordinación entre sus equipos, según fuentes internas y documentos revisados. La ausencia de una hoja de ruta clara ha generado tensiones entre ejecutivos y empleados, que describen el ambiente como un «desorden total».
Una anécdota recogida por las fuentes refleja la crudeza del clima laboral: un directivo habría dicho a un subordinado «dile que es un pedazo de mierda» durante una discusión sobre prioridades. La frase ilustra la fricción que domina la división, donde los equipos compiten por recursos sin una visión unificada.
Estrategia fragmentada
La unidad, creada para centralizar los esfuerzos de IA de la compañía, carece de una dirección coherente. Mientras unos equipos impulsan modelos de lenguaje propietarios, otros apuestan por sistemas externos. La falta de coordinación ha provocado que proyectos clave se solapen o queden paralizados por disputas internas. Empleados citados por fuentes afirman que las reuniones semanales se convierten en «batallas campales» sobre los próximos pasos.
La desorganización podría afectar la posición competitiva de Meta frente a OpenAI, Google y Microsoft. La empresa ha realizado inversiones multimillonarias en infraestructura de IA, pero la falta de estrategia dificulta el aprovechamiento de esos recursos, según los testimonios internos.
Presión desde la cúpula
Zuckerberg ha presionado para acelerar los productos de IA, pero su estilo directivo ha sido cuestionado. Una fuente afirma que el CEO exige resultados inmediatos, lo que choca con la necesidad de planificación a largo plazo. «Quiere ver algo funcional cada trimestre, pero la investigación en IA requiere ciclos más largos», declaró un ingeniero. La tensión entre velocidad y calidad ha generado fuga de talento hacia competidores.
La crisis interna contrasta con la imagen pública de Meta, que ha promocionado su división de IA como un pilar de su futuro. Los problemas sugieren que la empresa aún no ha encontrado la fórmula para gobernar un área tecnológica central para su negocio.




