El gigante tecnológico Meta, propietario de Facebook, Instagram y WhatsApp, ha notificado a miles de empleados su despido como parte de un plan para compensar las fuertes inversiones en inteligencia artificial (IA). La medida, confirmada por un correo electrónico interno al que ha tenido acceso la prensa estadounidense, afecta a trabajadores en diversas oficinas globales de la compañía con sede en Menlo Park (California).

En el mensaje, la dirección de Meta explicó que la reducción de plantilla responde a un «esfuerzo continuo para gestionar la empresa de forma más eficiente», mientras la compañía redirige recursos masivos hacia el desarrollo de IA, considerada estratégica para su futuro. Los despidos se producen en mayo de 2026, en un contexto de reestructuración que ya ha visto recortes previos en la plantilla.

La apuesta por la IA como prioridad corporativa

Meta, al igual que otras grandes tecnológicas como Google o Microsoft, ha incrementado significativamente su gasto en infraestructura de inteligencia artificial, incluyendo centros de datos, chips especializados y equipos de investigación. Mark Zuckerberg, consejero delegado de la compañía, ha defendido en los últimos trimestres que la IA es la clave para el crecimiento futuro de Meta, especialmente en el ámbito de la publicidad digital y los mundos virtuales del metaverso.

Según fuentes internas cercanas al proceso, los despidos afectan principalmente a departamentos no directamente vinculados con la IA, como equipos de producto, recursos humanos y áreas administrativas. La empresa no ha especificado el número exacto de empleados despedidos, pero fuentes sindicales estiman que podría superar los 5.000 trabajadores a nivel global.

Reacción de los mercados y el impacto en el sector

El anuncio ha provocado un leve repunte de las acciones de Meta en la bolsa de Nueva York, donde los inversores han acogido con cautela la decisión de recortar costes para sostener las inversiones en IA. Sin embargo, analistas del sector advierten del coste humano de estas estrategias y del riesgo de una «fatiga de despidos» en el sector tecnológico, que acumula decenas de miles de empleos eliminados desde 2023.

Organizaciones sindicales y defensores de los derechos laborales han criticado la decisión de Meta, calificándola de ejemplo de cómo las grandes corporaciones priorizan la rentabilidad a corto plazo sobre la estabilidad de sus empleados. La compañía, por su parte, ha asegurado que ofrecerá paquetes de indemnización y apoyo en la recolocación a los afectados.