El canciller alemán, Friedrich Merz, ha propuesto conceder a Ucrania el estatus de ‘miembro asociado’ de la Unión Europea, un escalón intermedio que le permitiría participar en las instituciones comunitarias pero sin derecho a voto, mientras avanza en su adhesión plena. La iniciativa, contenida en una carta remitida a Bruselas y conocida este jueves, busca un compromiso entre acelerar la integración de Kiev y no otorgar poder de decisión pleno en plena guerra con Rusia.
Según fuentes comunitarias, el plan contempla que Ucrania tenga representación en las cumbres de la UE, en la Comisión Europea y en el Parlamento Europeo, pero sin capacidad de bloquear decisiones ni participar en votaciones sobre fondos o políticas clave. La propuesta alemana llega en un momento en que la ampliación hacia el Este gana urgencia geopolítica, pero también encuentra resistencias entre algunos Estados miembros que temen un desequilibrio institucional.
Un puente hacia la adhesión plena
La fórmula del asociado pretende ser un estatus temporal que acelere la armonización legislativa y la integración económica de Ucrania sin forzar los tratados actuales. Merz habría expresado en la carta que «la guerra no debe ser un obstáculo para la integración, sino un catalizador para encontrar nuevas fórmulas de cooperación». La propuesta incluiría también un calendario para que Kiev cumpla los criterios de Copenhague en un plazo de cinco a siete años.
La iniciativa alemana, sin embargo, no cuenta aún con el respaldo unánime. Países como Francia y los Países Bajos han mostrado cautela, mientras que los estados bálticos y Polonia la apoyan abiertamente. España, por su parte, mantiene una posición prudente, a la espera de conocer el impacto en los fondos de cohesión y en el equilibrio de poder en las instituciones.
Repercusión para la posición negociadora de España
Si la propuesta prospera, Ucrania ganaría peso en los debates prelegislativos sin poder formal de voto, lo que altera la dinámica negociadora en asuntos como la Política Agrícola Común o los fondos estructurales. Fuentes diplomáticas españolas consultadas señalaron que «cualquier nuevo estatus debe ir acompañado de garantías para los actuales receptores netos de fondos». El Gobierno español estudia así contrapropuestas para que la ampliación no perjudique los intereses nacionales.
La propuesta de Merz se enmarca en una gira de contactos con líderes europeos que culminará en el Consejo Europeo de junio, donde se espera un primer debate sobre la hoja de ruta de la ampliación. Ucrania obtuvo el estatus de candidato en junio de 2022 y abrió negociaciones de adhesión en diciembre de 2023, pero el proceso sigue siendo lento y sujeto a condiciones políticas.




